domingo, 17 de diciembre de 2017

Ramos, dos

     


Ramos, María Cristina; Brusca, María Cristina;
 Un bosque en cada esquina; 
Primera Sudamericana; Buenos Aires; 1997; pp.88,89,90 


martes, 12 de diciembre de 2017

Ramos, uno

Poesía de la mano de la autora María Cristina Ramos.
Hoy,  Solar del amor escondido, del libro Un bosque en cada esquina, Sudamericana, 1997.

sábado, 2 de diciembre de 2017

En medio de la tormenta asomaba un enorme sol

Una  escuela. Una directora comprometida con su tarea, a quien le importan lxs niñxs en tanto sujetos de derechos. Derecho a aprender, a aprehender las riquezas culturales circundantes en las sociedades.
Niños. Sujetos de derechos a interactuar, a ser lectores, a ser escritores,  autores de la "gran sociedad de lectura" que propone,  tan acertadamente, Graciela Montes.
Además, una  Profesora, formadora de formadorxs quien un día, en un curso presencial del primer cuatrimestre de este año, sobre literatura para niñxs, nos propuso hacer, como trabajo final del curso, una "sombrilla de lectores". 
Es decir, sobre la base del "dispositivo sombrilla", debíamos diseñar, de manera grupal, en grupos de maestros, juegos,  títeres y diferentes dispositivos enigmáticos que inviten a otrxs a sumarse y a interactuar y a ser partícipe  del fascinante mundo de la literatura.
Recuerdo que la consigna sonó movilizante, atrapante. Especialmente, fue una interesante invitación de convocatoria desde el campo de la Didáctica como muy pocas veces se nos acostumbra a los profesionales.
 Mis compañerxs y yo nos dispusimos a buscar materiales que nos permitieran armar esos "espacios lectores". Y así fue como logramos diversidad de micro espacios: Juegos como "La Oca de Caperucita", El teatro de Títeres, "El lugar de los sueños", "El portal de Poesía", "Las ventanas", entre otros, forman esta apasionante sombrilla. 
También hubo interesantes mesas de libros como los de la colección del Pajarito Remendado de Ediciones Colihue a través de los cuales se convidaron lecturas de autorxs de la literatura argentina para niñxs. Aún así se invitó a leer libros álbumes.



La invitación

Mesa de libros álbumes

Rincón exclusivo para quienes desean escribir.

La Oca Caperucita.

Un cálido rincón, el de  poesía.
Armando versos a gusto.

















Muchas posibilidades de combinar palabras ofrece esta  rueda de cuentos.
Seguramente esta sombrilla seguirá aportando mucho sol cargado de lluvias  de  palabras con arte, de palabras entramadas en historias espelugnantes y todas las que deseen agregar lxs lectorxs.

sábado, 21 de octubre de 2017

Fuerte tormenta, otra vez

Hoy, reviso un libro potente. Apareció en mi memoria mientras escuchaba por radio las últimas noticias sobre situaciones dolorosas que, otra vez, ocurrieron. Se trata de El principio del fin. Políticas y memorias de la educación en la última dictadura militar (1976-1983); cuyos autores son Pablo Pineau, Marcelo Mariño, Nicolás Arata y Belén Mercado; editado por Colihue, 2006; colección Alternativa pedagógica dirigida por Alejandra Mare.

De esta obra, tomo un fragmento del capítulo "Las aguas bajan turbias: política y pedagogía en los trabajos de la memoria". Escrito por Marcelo Mariño.


"Los paisajes se constituyen como tales cuando hay una mirada que se dirige hacia ellos. A primera vista los ojos perciben junto a la inmensidad, la dificultad que implica percibir la vastedad. El observador se ve obligado a recortar esa amplitud, a encuadrar una imagen y por lo tanto a construirla. La mirada se detiene frente a un paisaje y se vuelve contemplativa. Con la percepción de las formas, los colores y los olores, se disparan otras imágenes. El paisaje se ofrece como escenario para que el observador pueda evocar sus propias escenas. En ese fragmento que construye la mirada, se condensa un universo, allí se recortan mundos singulares habitados por pensamientos, temores y esperanzas, retazos autobiográficos, existenciales o históricos que encuentran un lugar donde desplegarse. Algunos paisajes se acuñan primero en la imaginación y aguardan el encuentro con el paisaje real donde poder constatar la adecuación o la distancia con lo imaginado. También existen paisajes que nos son familiares, los reconocemos porque los hemos transitado. A veces volver sobre un paisaje conocido es descubrir detalles que antes no habían sido percibidos. Otras, lo que nos resulta familiar se puede convertir en algo nuevo y desconocido". (Mariño, M, 2006: 121).



 Los colores nos muestran pinceles de gran brocha que, dibujando giros y arabescos de letras conjugadas en palabras, nos invitan a transitar situaciones indeseables pero que insisten, lamentablemente, en repetirse.


Mire la calle.
¿Cómo puede usted ser indiferente a ese gran río
de huesos, a ese gran río de sueños, a ese gran río
de sangre, a ese gran río?
Nicolás Guillén







Hay un dolor aquí
que ciega el alma.
Hay una pena grande
que da frío
y un nombre que todos
sin descanso
repetimos.
Santiago de ojos verdes,
Cristo hermano,
tu amor por solidario
fue agredido
pero nadie, te juro, nunca nadie
olvidará tus sueños florecidos.
Que les quede bien claro
a los que fueron
capaces de quitarte del camino.
No habrá como borrar para nosotros
tu rostro entre los rostros,
tu gesto entre los gestos,
tu vida entre los vivos.

Teresa Parodi






Un poema para que aparezcas
¿Dónde está el Brujo?
¿Se quedó durmiendo entre los pinos que bordean el cerro?
¿Juntando hongos en la lomada que está detrás de la casa de Amelia?
No teníamos ventana en ese lugar
había fogón,
y estábamos un poco de prestado
para mi.
Para él todo era nuestro
o de nadie.
Yo camino como si pidiera permiso,
él camina como si el dueño nos debiera algo.
Yo no creo en la magia, ni en los astros.
Casi que no creemos en nada
pero a destiempo del otro.
Casi que somos planos anómalos para los entendimientos cotidianos,
casi que dije te quiero sin querer
porque conozco las diferencias,
y te veo entrar,
y me acurruco en tu brazo con un mapa,
si funcionó de excusa una vez, seguro funciona otra,
y otra.
Tomo el mapa para buscarte, brujo,
en qué camino andarás cortando manzanas para mi,
que le tengo miedo a la noche cuando cae sin luces permitidas,
y me apuro por miedo al tiempo que se pierde, y vos te parás para girar a la luna.
Ahora cierro los ojos y te veo bajando a oscuras el cerro,
mirando con tranquilidad mi impaciencia, contemplando con ternura mi temor a la oscuridad.
Dijeron de vos tanto de todo,
No hablaron de tu ternura.
Yo quiero tu voz para que no sea verdad, para poder seguir creyendo,
porque sino volvés,
sino volvés perdí y tenías razón,
si no volvés y yo vuelvo,
ya no voy a poder creer en nada.
La academia y mis dioses, las ciencias y sus aparadores, los congresos con sus certificados,
Las proclamas y los santos
van a humedecerse,
se van a despintar las paredes,
las caras van a ser iguales/repetidas/mentirosas/de crepe y engrudo.
Si no volvés voy a tener que creer
en las pintadas anónimas, en la poesía.
Porque si la poesía no sirve para gritar que aparezcas,
a esa poesía la rompemos a patadas
y hacemos una nueva que te encuentre,
y construya puentes para tu abrazo tibio.
Si no volvés,
Y no fanfarroneas tus ojos,
y tus consejos sobre las plantas al costado del camino,
voy a tener que creer en hadas y brujos de cuentos libertarios.
Eliana Cossy

sábado, 30 de septiembre de 2017

Promoción de la lectura

Este blog enlaza saberes y experiencias lectoras como la de Carolina López Scondras, bibliotecaria y periodista, con quien trabajé hace unos años en una escuela primaria. Su labor fue muy significativa en cuanto a la difusión y promoción entre la escuela y otras instituciones. Entre ellas museos, fundaciones de lectura, otras escuelas, editoriales, periódicos barriales, agencias de noticias. Asimismo, su mirada fue muy importante en cuanto a la repercusión de tender puentes entre la escuela y algunos escritores a quienes  invitó a compartir lecturas.
Además ella es la autora de Prensa para bibliotecas. Se trata de una propuesta acerca de la divulgación de proyectos, libros, tomos, ejemplares, volúmenes, obras, textos, manuales, publicaciones y todo aquello que se atesora en ese espacio tan mágico como es el de las bibliotecas.



Asimismo, la autora, fue invitada por la cátedra Marketing de Servicios y Productos de  Información del departamento de Bibliotecología y Ciencia de la Información de la Universidad de Buenos Aires para ofrecer una charla sobre los recursos de prensa que las bibliotecas pueden utilizar para difundir sus servicios, colecciones y actividades, comunicar nuevos proyectos, convocar a nuevos usuarios y posicionar la institución dentro de la comunidad.
La cita es el jueves 5 de octubre a las 15 hs en la Facultad de Filosofía y Letras. La inscripción es enviando un e-mail a nataliagutierrez.uba@gmail.com


viernes, 21 de julio de 2017

¿Por qué entrecruzamiento?

Otro nombre, otro diseño pero  la misma esencia. La de un espacio dedicado a colgar o a subir textos que me interesan, que me llaman la atención sobre el campo de la literatura para niños y a veces de la literatura en general.
Genette (1989) hace referencia a la transtextualidad o transcendencia textual del texto, como “todo lo que pone al texto en relación manifiesta o secreta, con otros textos”.
Genette señala cinco tipos de relaciones transtextuales: la intertextualidad, el paratexto,  la metatextualidad, la architextualidad y la hipertextualidad.
 El autor explica que la intertextualidad hace referencia a la cita, el plagio y la alusión mientras que el paratexto, comprende el título, subtítulo, intertítulos, prefacios, epílogos, advertencias, prólogos;  nota al margen, a pie de página, finales; epígrafes; ilustraciones; fajas; sobrecubierta, etc. Por otro lado, el autor indica que la metatextualidad es la relación –generalmente denominada “comentario” – que une un texto a otro que habla de él sin citarlo  (convocarlo), e incluso, en el límite sin nombrarlo. Así es como Hegel en La Fenomenología del espíritu evoca, alusivamente y casi en silencio, Le Neveau du Rameau. La metatextualidad es por excelencia la relación crítica. Con respecto a la architextualidad, Genette (1989),  la define como: “relación completamente muda que, como máximo, articula una mención paratextual”  e indica como ejemplos, “títulos, como en Poesías, Ensayos, Le Roman de la Rosa, etc., que acompaña al título en la cubierta del libro), de pura pertenenca taxonómica”.
Genette menciona acerca de la hipertextualidad lo siguiente:
“Entiendo por ello toda relación que une un texto B (que llamaré hipertexto)  a un texto anterior A (al que llamaré hipotexto) en el que se injerta de una manera que no es la del comentario. (...) La Eneida y el Ulysse son, en grados distintos, dos (entre otros) hipertextos de un mismo hipotexto: La Odisea. Como puede comprobarse a través de estos ejemplos, el hipertexto es considerado más generalmente que el metatexto, como una obra “propiamente literaria”. (…) ¿Y la hipertextualidad?  También es, desde luego, un aspecto universal de la literariedad: no hay obra literaria que, en algún grado y según las lecturas, no evoque otra, y, en este sentido, todas las obras son hipertextuales”.
Siguiendo el análisis de Genette en donde un texto literario rememora, recuerda,  invoca o simplemente trae a la memoria a otro u otros, es que, me gustaría poder pensarlo, también, en la medida de una obra que  dialoga, se trenza, se entrelaza, se cruza, se  entrecruza con otra. A ello alude esta suerte de nuevo título a este blog, Entrecruzando letras. Un espacio para intercambiar aerca de lo literario.


Bibliografía.
Genette, Gerard (1989). Palimpsestos. La literatura en segundo grado. Madrid: Taurus.