sábado, 7 de enero de 2017

Experiencia lectora II




El globo azul de Julia Rossi y Jorge Cuello, editado por Comunicarte  en el año dos mil ocho y entregado a las escuelas por el Plan Nacional de Lectura, es un libro ilustrado muy atractivo desde la estética de sus tapas. En primer lugar porque éstas son rígidas, fondo negro con dibujos en colores llamativos que resaltan sobre la oscura superficie.
Con este  material bibliográfico, hubo un ciclo de lecturas en un primer grado del dos mil dieciséis constituído por tres partes: de lectura en voz alta por parte de la maestra a principio del año escolar; de la elección de los alumnos de este ejemplar en la biblioteca del aula y en la biblioteca de la escuela; y de la lectura en voz alta por parte de la maestra en los últimos meses de cursada.
En primer lugar la docente dejó al alcance de sus alumnos coloridas cajas con variedad de libros de literatura para niños. Luego ella observó que gran parte del alumnado había elegido El globo azul. Ella les preguntó si les gustaría que se los leyera. Y, como los alumnos, respondieron favorablemente, ella se los leyó. Para ello, la docente, fue instaurando el momento adecuado para leerles; como lo expresa  Graciela Montes, 

Lo primero que puede hacer un maestro que quiere “enseñar a leer” es crear la ocasión, un tiempo y un espacio propicios, un estado de ánimo y también una especie de comunión de lectura”. (Montes, 2005:7).

Como segundo momento de esta experiencia fue aquella en que los alumnos y las alumnas elegían libros de literatura para en un espacio creado en el aula para tal fin que se denominó “La biblioteca del aula” que se fue construyendo, entre todos a partir del segundo cuatrimestre del año, justo después del receso invernal. La misma consistía en que los estudiantes, durante todos los viernes, se llevaran un ejemplar, elegido por ellos, a su casa. Obviamente que la maestra enseñó a sus estudiantes a completar una ficha  de biblioteca, entonces cada viernes una alumna y un alumno hicieron las veces de “bibliotecarios del aula” y completaron las fichas de sus compañeros.
La profesora, volvió a observar que la mayoría de los niños y niñas volvían a elegir, El globo azul y que algunos lo elegían hasta dos viernes seguidos. Es decir que lo llevaban, lo devolvían y lo volvían a elegir.
En este caso traigo palabras de Emilia Ferreiro quien manifiesta acerca del derecho de aprender, lo siguiente:

“Estamos hablando de futuro, y los niños son parte del futuro. Esos niños (todos los niños) no necesitan ser motivados para aprender. Aprender es su oficio.
Todos los objetos (materiales y/o conceptuales) a los cuales los adultos dan importancia, son objeto de atención por parte de los niños. Si perciben que las letras son importantes para los adultos (sin importar por qué y para qué son importantes) van a tratar de apropiarse de ellas”. (Ferreiro, 2000:5).

Otra de las situaciones tomadas en este recorte de la experiencia  es la lectura en voz alta por parte de la maestra pero esta vez, fue llegando hacia el final del año lectivo.  En esta oportunidad todos los alumnos y las alumnas escucharon el cuento El globo azul desde el principio hasta el final. Y además, varios niños y niñas lo leyeron por su cuenta, algunos en voz alta.

 La repercusión de este libro en este grado ha sido sorprendente y merece, en este caso, la oportuna reflexión de Andruetto:

Un niño, un joven tienen derecho a convertirse en lectores, pero ese derecho, si es que en verdad se lo queremos conceder, incluye ocasiones y espacios de encuentro, como ha dicho hace unos años nuestra querida Graciela Montes, muchas ocasiones y muchos persistentes y continuados espacios de encuentro (cantidad, persistencia y continuidad que, por otra parte, sólo es posible con mediadores capacitados y en proyectos a largo plazo, nunca en acciones puntuales que sólo logran mentirosos efectos mediáticos), e incluye el acceso a aquellos libros a los que accedemos los que podemos comprar libros en librerías, a esa calidad y diversidad de libros y a esa calidad y diversidad de voces que los buenos libros de una cultura nos pueden ofrecer”. (Andruetto, 2013: 39).

Hasta aquí esta experiencia de lectura en un primer grado de una escuela primaria municipal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en dos mil dieciséis.

Me gustaría conocer y, por supuesto, aprender acerca de otras instancias de lectura. ¿Qué otras prácticas de lectura conocen o experimentaron?


Bibliografía

Andruetto, María Teresa (2013), Hacia una literatura sin adjetivos, Editorial Comunicarte.

Ferreiro, Emilia (2000); Leer y escribir en un mundo cambiante. Congreso de la Unión Internacional de Editores. Publicado por revista Novedades Educativas N° 115, Buenos Aires.

Montes, Graciela (2005); La gran ocasión. La escuela como sociedad de lectura. Plan Nacional de Lectura. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.

Rossi, Julia; Cuello, Jorge (2008); El globo azul, Editorial Comunicarte; Córdoba.










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